En declaraciones a la prensa, Tomás Vázquez, delegado del Ministerio del ramo en ese territorio de la región central de Cuba, informó que se pronostica la presencia de unos 100 mil visitantes en la etapa invernal, la mayoría, atraídos por las bellezas de la cayería nordeste, perteneciente al archipiélago Jardines del Rey.
El funcionario expresó que la provincia dispone también de más de dos mil 700 habitaciones y la perspectiva inmediata otras 600 antes de finalizar la temporada, en los islotes arenosos unidos a tierra firme por el pedraplén Caibarién-Cayo Santa María, al norte del territorio, una autovía de 48 kilómetros sobre el mar, premiada internacionalmente por su armoniosa combinación de naturaleza e ingeniería en una zona declarada Reserva de la Biosfera.
Precisamente en esa región sobresale un grupo de islotes que serpentean sobre un mar de sorprendentes tonalidades de verde y azul y muy próximos a la segunda barrera coralina más grande del mundo, un reto a la fantasía, que cautivan con sólo respirar su brisa fresca.
Los vacacionistas podrán constatar un paraíso natural de más de 17 Kilómetros de playas, que se abren al disfrute del turismo. Sobresalen Sus más los cayos Las Brujas, Ensenachos y Santa María, idílicos parajes de increíbles paisajes virginales. Asimismo está el refugio de fauna de los Cayos de Villa Clara que abarca una superficie de 77 844 hectáreas, hábitat también de 248 especies de plantas.
A las ofertas turísticas se suman distintos hoteles, con más de 600 dormitorios, y la realización de paseos fluviales y excursiones al Restaurante Río Negro, La Cascada y la Casa del Campesino, al igual que los atractivos del lago Hanabanilla.
La provincia de Villa Clara cuenta con instalaciones emblemáticas que pone a disposición de visitantes nacionales y extranjeros, entre las que están el centenario Teatro La Caridad, la Casa de la Cultura Juan Marinello, la antigua Escuela Normal de Maestros y el hotel Santa Clara Libre.
Además del hotel Santa Clara están disponibles Los Caneyes, una de las opciones del turismo en esa región, que ofrece servicio nacional e internacional con una curiosa arquitectura que asemeja a una aldea taina con locales redondos y revestidos con caña brava.
El mismo centro histórico puede constituir un área de interés para los visitantes y comprende alrededor de 77 manzanas, donde se concentran las viviendas más antiguas, en el cual también se encuentran otras más modernas, una característica distintiva de Santa Clara que es muy ecléctica en su tipología.
Con el objetivo de contribuir a que el país implante nuevamente record de visitantes de un año, la industria turística en Valla Clara contará con el apoyo del colectivo del aeropuerto Internacional Abel Santamaría, capaz de recibir un promedio de 35 vuelos semanalmente a partir de diciembre próximo, procedentes entre otros países de Canadá, Inglaterra y Alemania.