Por Lázaro David Najarro Pujol
ESTE 15 de julio los pobladores de la ciudad cubana de Santa Clara celebran el aniversario 320 de la fundación de la comarca con la satisfacción también de que la provincia de Villa Clara se distingue integralmente por 11 años consecutivos.
La actual urbe se erigió cuando el 15 de julio de 1689, un centenar de personas se reunieron en la loma del Carmen y bajo un frondoso tamarindo para asistir a la misa fundacional de lo que sería después la villa de la Gloriosa Santa Clara. La siembra del frondoso árbol se ha convertido en un símbolo del surgimiento de un asentamiento urbano.
Las 18 familias acaudaladas procedían de la villa de Remedios con el objetivo de no exponerse a los ataques de corsarios y piratas o en buscaban tierras vírgenes. La urbe creció entre los ríos Bélico y Cubanicay que la dotan de una modesta red de puentes. Alrededor de su centro fundacional, en el actual parque Leoncio Vidal, persisten las construcciones cívicas fundamentales, que le dan un aire más moderno por las transformaciones en muchas de las fachadas.
El centro histórico comprende alrededor de 77 manzanas, donde se concentran las viviendas más antiguas, en el cual también se encuentran otras más modernas, una característica distintiva de la ciudad de Santa Clara que es muy ecléctica en su tipología.
Desde el punto de vista urbanístico se diferencia de otros sitios por sus cinco plazas que van de norte a sur: el parque de Los Mártires, plaza del Carmen, parque Leoncio Vidal, parque de La Pastora y la Plaza de la Audiencia, donde se ubica el Palacio de Justicia con altos valores históricos y arquitectónicos.
En ocasión del aniversario 320 de la fundación de Santa Clara se desarrollaron un grupo de acciones: el remozamiento del monumento a la Fundación de la Ciudad y el parque de El Carmen, el embellecimiento y reparación del mármol que recubre la obra, la poda sanitaria al tamarindo, el pulido del piso y la siembra de arbustos.
El monumento está formado por dieciocho columnas, enchapadas en mármol, que sostienen un voluminoso friso, rematado por una cruz y el escudo de la bella ciudad.
La arquitectura de la localidad se caracteriza además por otros inmuebles de valor patrimonial como la antigua Escuela Normal de Maestros y el hotel Santa Clara Libre, esta última edificación es una expresión del movimiento moderno, en la etapa del Racionalismo. Posee asimismo cinco plazas que van de norte a sur: el parque de Los Mártires, plaza del Carmen, parque Leoncio Vidal, parque de La Pastora y la Plaza de la Audiencia.