Arantza Dorronsoro López siempre había soñado viajar a Cuba. Era el sueño de su vida. Quería tener su propia experiencia. Sin saberlo sentía un gran amor por la ínsula.
La joven Arantza procede del País Vasco. Es una región española constituida como comunidad autónoma y definida en su estatuto de autonomía como nacionalidad histórica.
El año 2009 fue la oportunidad de hacer realidad su sueño. Tomó un avión y viajó, primero a
La Habana. Pero es real, para tener una visión de la mayor de las Antillas no se puede conformar con conocer solamente la capital cubana. Desde su país organizó un programa que incluyó Viñales y sus fascinantes paisajes, únicos en el mundo; apreció la policromía de las vegas de tabaco del occidente, los campos de cultivo, los bohíos campesinos y apreció una flora y fauna exclusivas de inigualable belleza.
No podía faltar la Santísima Trinidad, que lleva cinco siglos de existencia. Fundada en 1514 por el Adelantado Diego de Velásquez; se inscribe entre las siete primeras villas erigidas por los españoles en el archipiélago cubano.
Recorrió las calles de otras de las ciudades fundacionales: Camagüey, Bayamo, Santiago de Cubay por su puesto Baracoa, la primera villa erigida por los españoles en Cuba.
La idea de responder preguntas para Turismo en Cuba la emocionó. “Muy encantada de contestarles las preguntas… Hacia mucho tiempo que yo tenia una cuenta pendiente con Cuba; por su historia, su música, su baile, sus paisajes, sus tradiciones, su gente… Permanecí un mes en la isla. Me hospedé en casas de familia.
Con sinceridad y satisfacción dice que se llevó una “muy buena impresión de Cuba” en sentido general. “Es una gente maravillosa. No hay palabras: Para saberlo es mejor ir y comprobarlo. Mi sugerencia es animar a la gente a que visite Cuba, pero siempre desde el respeto y el entendimiento; aprender de la gran experiencia que te brinda esta isla y sus gentes. Deseo regresar y regresaré. Me enganchó esa tierra”.